Reencuentro de adult@s con alma de niñ@s

Llegó por fin el día en el que se produjo el Reencuentro de adult@s con alma de niñ@s. Las emociones con antiguos compañeros de EGB, se pusieron de manifiesto en un Restaurante con reconocimiento Michelín.

Nicolás Chica, el  joven chef del Restaurante “La Milagrosa Irreverente” en Granada, un local muy amable con esencia de divinidad y comida de lujo, en el que pudimos degustar unos platos de calidad y de productos de nuestra tierra, elaborados por la mágica mano de este cocinero.

Nicolás, miembro de la Selección Nacional de cocina y medalla de bronce en las últimas olimpiadas culinarias, nos instaló en un acogedor saloncito del piso superior en el que pudimos compartir risas y recuerdos entre bocado y bocado, cual de ellos más exquisito.

 

Las compañeras eligieron el mejor lugar en el que pasar un día inolvidable. Ese espacio logró entre exquisitez y exquisitez, hacernos volar hacia años anteriores llenos de inocencia y que nos hacían vislumbrar una vida futura llena de sueños por conseguir.

Mi primera sensación al entrar al salón del restaurante y ver a mis amig@s de EGB, fue de una alegría extrema, de una apertura del alma, de un querer abrazar a todos y decirles todo lo que han significado para mi.

El paso de los años ha dibujado en nuestros rostros experiencias vividas de penas y alegrías recorridas en el camino y un anhelo incesante de seguir avanzando para crecer aún más como personas.

Me quedé un rato observándolos uno a uno, entre el alborozo de todos, las risas, la necesidad de comunicarse, de contarse cosas, de saber del otr@ y pude comprobar con mis propios ojos, como se puede llegar a ese estado de plenitud, de satisfacción, de alegría, de tranquilidad al sentirte que estás rodeado de  aquellas personas que forman parte de la raíz de tu vida.

Pude ver como los niños que en años anteriores nos peleabamos por una goma y un lápiz, que compartiamos un paquete de pipas en un banco del paseo, que nos reuniamos en casas para hacer trabajos, que cogiamos carabelas para estudiar, que  haciamos excursiones en bici, que invocabamos a “Verónica”, que viajamos juntos a lugares diferentes y mil historias más, ahora hemos evolucionado, hemos sabido avanzar para mejorar y vivir con la plenitud que la vida nos ha proporcionado.

Los años pasan y pude ver como mis antiguos compañeros y siempre amigos han salido de su zona de confort y han sabido usar sus vidas para crecer como personas y luchar por sus sueños.

Algunas han vuelto a encontrar un nuevo amor, otras luchan por conseguir la profesión y los estudios que un día no pudieron, otr@s se han  enfrentado a la enfermedad, que les ha enseñado a reconducir sus vidas con maestría, otras han descubierto la necesidad y lo divertido que supone salir con amig@s, evolucionamos, y nos hacemos conscientes de ello, sabemos lo que queremos, donde estamos y hacia donde nos dirigimos.

Todo esto no tiene sentido si no tienes unos amigos con quien compartir esas experiencias, si no tienes esas raíces importantes que de forma sabia forman parte de tu historia, de tu vida. Estos reencuentros surgen para valorar tu historia, para echar la vista atrás, para no olvidar quienes somos y lo que nos ha llevado aquí. De esta forma, podremos avanzar dando pasos firmes. ¿Recordais el post que escribí Para ser felices debemos rememorar el pasado?

Mis amigos de EGB han contribuido de una forma importante a construir mis cimientos, en los que me he sostenido para ser la persona que ahora soy, compartir momentos con ellos, me hace ser mejor persona, más plena, más segura, más feliz.

Entre todos se forma un conjunto de experiencias comunes pasadas, que hacen mucho bien, que sanan y que nos devuelve la identidad a cada un@.

No estábamos todos, y echamos de menos a los que no pudieron estar, confiamos que en el próximo reencuentro puedan incorporarse, porque los esperaremos con los brazos abiertos y una copa de vino para brindar.

 

LAS EMOCIONES EXPERIMENTADAS POR LOS COMPAÑER@S SON LAS SIGUIENTES: 

“Todos Somos y estamos hechos con un poquito de todos. Por eso somos tan diferentes y especiales al mismo tiempo y por eso nos comprendemos tan bien. OS QUIERO MUCHO A TOD@S , MUCHO. GRACIAS por venir y seguir formando parte de quien soy. Vosotros sois mis MIS RAICES y estoy orgullosa de todos.”  Maribel.

“Para mi fue emoción, nostalgia…en definitiva, un viaje al pasado muy emocionante y perfecto. Fue una sensación como si no hubiera pasado el tiempo”, Maria Angeles Capilla

“La satisfacción de estar muy bien rodeado”  Francisco

“Alergría y nostalgia de ver a piezas muy importantes en el puzle de mi vida”  Antonio Jesús

“Fue un día de reencuentro y emociones de nuestra infancia y adolescencia. Poder ver como cada uno ha evolucionado, pero seguimos con ese recuerdo de nuestra infancia y de los buenos momentos que hemos pasado juntos esos años. Volvería a retroceder en el tiempo hacia atrás y volvería a vivir esos buenos momentos de nuestras vidas. Os quiero compis”  Maria Isabel Fortes

“Sentí añoranza y olvido de una maravillosa niñez con gente íntegra. Personalidad y carácter en un grupo de una generación como pocas”.  Encarni.

“Ha sido un encuentro lleno de emoción y a la vez con un poco de tristeza interior por los compañeros que por una razón u otra no han estado. Me sigo quedando con los momentos de risas y el recuerdo del cumple de Sabino. Sobre todo con la evolución que hemos vivido, los sentimientos y emociones”  Conso

“Por mucho que pase el tiempo a una llamada siempre estaremos” Jackie.

“Sigamos abonando la amistad para mantener unidas las ilusiones y las vivencias de una generación” Carmen

“Mi encuentro en el restaurante con mis compañeros fue muy emocionante, a simple vista todos habíamos cambiado mucho desde aquellos días de escuela, pero éramos nosotros, con las mismas características que nos definen a cada uno, expresiones, gestos, pausas. Durante la comida en las conversaciones que brotaban por doquier, recordé muchas experiencias olvidadas, unidas siempre a los sentimientos, unos felices y otros tristes que ya forman parte de cada uno. Cuando llegó el momento de despedirnos no quería hacerlo para siempre, y me auto convencí de volver a verlos a todos muchas más veces de una manera más asidua y convencional. Un beso muy fuerte para todos.” Carlos, nos deja su gran reflexión.

 

 

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